El disidente preso Vladimir Morera lleva 40 días en huelga de hambre
para reclamar su libertad
DDC | La Habana | 29 Mayo 2015 - 6:44 pm. |
Su familia estuvo seis días sin conocer su paradero. Lo encontró en la
sala de terapia intensiva del Hospital Nacional.
El disidente Vladimir Morera Bacallao lleva 40 días en huelga de hambre
para protestar contra una acusación de "lesiones" y "desorden público" y
exigir su libertad, informó a DIARIO DE CUBA su familia.
Morera Bacallao, de 41 años y miembro del opositor Movimiento Cubano de
Reflexión, está hospitalizado en la sala de terapia intensiva del
Hospital Nacional de La Habana, adonde fue trasladado desde Villa Clara.
Fue detenido el 19 de mayo en Manicaragua, después de un "acto de
repudio" en el que turbas convocadas por el régimen lanzaran contra su
vivienda piedras y chapapote, y fuerzas especiales asaltaran la casa con
gases, denunció su hijo, Vladier Morera.
Añadió que, durante el asalto, los miembros de la familia, entre ellos
un niño, recibieron golpes.
"Le partieron la boca a mi mamá, a mí me dieron con un bastón por la
espalda y a mi hermano, que tiene 14 años, lo empujaron y tiraron al
suelo", relató Vladier Morera, de 21 años.
Según el joven, su padre se declaró en huelga de hambre el mismo día de
su arresto.
Estuvo varios días ingresado en un hospital de Villa Clara y luego fue
trasladado a la capital, sin aviso a sus familiares.
"Pasamos seis días sin conocer su paradero", aseguró Vladier Morera.
Maribel Herrera, esposa del disidente, dijo que la familia tuvo que
hacer una larga averiguación para encontrarlo.
Incluso en el Hospital Nacional, "no aparecía en ningún listado", indicó
Herrera.
"Desaparecer" a los opositores es una práctica habitual de la Seguridad
del Estado para presionar a detenidos y familiares.
Vladier Morera dijo que las autoridades quieren pedir para su padre ocho
años de cárcel. Añadió que los supuestos delitos de "lesiones" y
"desorden público" que se le atribuyen estarían relacionados con sucesos
ocurridos el día del acto de repudio.
Según la familia, durante la acción de las turbas, Ivis Herrera, segunda
secretaria del Partido Comunista en Manicaragua, resbaló con el
chapapote que habían tirado contra la casa, se cayó y se golpeó la
cabeza, incidente del que ahora se acusa a Morera Bacallao.
Vladier Morera dijo que este viernes pudo ver a su padre a través del
cristal de la sala de terapia intensiva y que estaban hablando con él
altos oficiales de la Seguridad del Estado.
Vladimir Morera Bacallao estuvo entre 53 los presos políticos liberados
como parte de los acuerdos entre Raúl Castro y Barack Obama para el
restablecimiento de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington.
Aunque su salida de prisión se produjo dos meses antes del anuncio
Obama-Castro el 14 de diciembre de 2014, La Habana lo incluyó en la
lista de excarcelados por ese motivo.
Había sido condenado a ocho años de cárcel en noviembre de 2013 bajo
cargos de "desorden público, atentado, desacato y daños", también tras
un acto de repudio violento.
Durante su estancia en prisión realizó dos largas huelgas de hambre y,
tras su liberación, advirtió que volvería al ayuno si la Seguridad del
Estado incumplía la promesa de mantenerlo bajo licencia extrapenal por
seis meses y luego otorgarle la libertad definitiva.
El activista Jorge Ramírez Calderón, también liberado como parte de los
acuerdos entre Obama y Castro, alertó que el régimen estaría intentando
devolver a prisión a los excarcelados "fabricándoles delitos falsos".
Source: El disidente preso Vladimir Morera lleva 40 días en huelga de
hambre para reclamar su libertad | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1432921440_14872.html
Información sobre como el régimen de Castro trata a los reclusos en los cárceles en Cuba. Los abusos. La tortura. Condiciones de vida inhumanas.
sábado, 30 de mayo de 2015
martes, 26 de mayo de 2015
Escuelas convertidas en prisiones
Escuelas convertidas en prisiones
En el municipio oriental de Yara, las antiguas escuelas Veguita 1 y 4
están siendo remodeladas para ser utilizadas como cárceles
lunes, mayo 25, 2015 | Ricardo Sánchez Tamayo
BAYAMO, Cuba. – A un costado del camino que va del poblado Veguitas a La
Sal, en el municipio granmense Yara, se encuentran ubicadas las antiguas
escuelas Veguita 1 y Veguita 4, designadas recientemente por el Gobierno
de Bayamo para ser transformadas en prisiones, en respuesta al alto
índice de delitos.
Veguita 4, antigua escuela militar, ha sido convertida en un reclusorio
para mujeres, según declaró Carmen Ocaña, vecina del lugar: "Dos de mis
hermanos fueron profesores y mis hijos estudiaron en ambas
instalaciones, cuando eran escuelas. En vez de hacerla prisiones
deberían convertirlas en viviendas, que bastante falta hacen".
Se estima que laboran allí más de 300 reclusos, construyendo las tres
cercas perimetrales de concreto y alambres de púas que bordean los
perímetros, además del corte del marabú que cubre el área.
Durante la visita de este reportero al lugar, se pudo conversar con
algunos reclusos que trabajaban en la cerca. Éstos pidieron que no
fueran revelados sus nombres para evitar represalias, y además nos
informaron sobre el rigor del trabajo que hacen, la escasa cantidad y
pésima calidad de los alimentos, sumados a las malas condiciones de vida
que tienen dentro del penal.
Uno de ellos comentó: "Trabajamos como unos mulos, sin embargo de comida
nos dan una miseria. Imagínate que el desayuno de hoy fue té de albahaca
y fongo hervido (plátano burro)". Otro añadió: "Uno se pasa el día
entero con hambre, porque con lo poco que dan nunca quedamos
satisfechos. A veces no te puedes ni comer lo que dan, porque si no
está mal cocinado, esta desabrido o echado a perder".
Uno que se sumó luego, mientras desenrollaba un alambre, comentó
angustiado: "No te imaginas lo malo que está esto aquí adentro. A veces
no te dan ni el aseo ni las maquinillas de afeitar. Mira como tengo las
manos, ¿tú crees que está bien que no nos den guantes? Ya me he
pinchado como 50 veces."
Familiares de reclusos, camino al lugar, comentaron no entender por qué
el gobierno convierte las escuelas en prisiones de alto rigor.
Una señora de avanzada edad, que tiene un hijo recluido allí, mientras
se secaba el sudor del rostro, nos comentaba lo difícil que se le hace
llegar al lugar, por el escaso transporte.
Source: Escuelas convertidas en prisiones | Cubanet -
http://www.cubanet.org/actualidad-destacados/escuelas-convertidas-en-prisiones/
En el municipio oriental de Yara, las antiguas escuelas Veguita 1 y 4
están siendo remodeladas para ser utilizadas como cárceles
lunes, mayo 25, 2015 | Ricardo Sánchez Tamayo
BAYAMO, Cuba. – A un costado del camino que va del poblado Veguitas a La
Sal, en el municipio granmense Yara, se encuentran ubicadas las antiguas
escuelas Veguita 1 y Veguita 4, designadas recientemente por el Gobierno
de Bayamo para ser transformadas en prisiones, en respuesta al alto
índice de delitos.
Veguita 4, antigua escuela militar, ha sido convertida en un reclusorio
para mujeres, según declaró Carmen Ocaña, vecina del lugar: "Dos de mis
hermanos fueron profesores y mis hijos estudiaron en ambas
instalaciones, cuando eran escuelas. En vez de hacerla prisiones
deberían convertirlas en viviendas, que bastante falta hacen".
Se estima que laboran allí más de 300 reclusos, construyendo las tres
cercas perimetrales de concreto y alambres de púas que bordean los
perímetros, además del corte del marabú que cubre el área.
Durante la visita de este reportero al lugar, se pudo conversar con
algunos reclusos que trabajaban en la cerca. Éstos pidieron que no
fueran revelados sus nombres para evitar represalias, y además nos
informaron sobre el rigor del trabajo que hacen, la escasa cantidad y
pésima calidad de los alimentos, sumados a las malas condiciones de vida
que tienen dentro del penal.
Uno de ellos comentó: "Trabajamos como unos mulos, sin embargo de comida
nos dan una miseria. Imagínate que el desayuno de hoy fue té de albahaca
y fongo hervido (plátano burro)". Otro añadió: "Uno se pasa el día
entero con hambre, porque con lo poco que dan nunca quedamos
satisfechos. A veces no te puedes ni comer lo que dan, porque si no
está mal cocinado, esta desabrido o echado a perder".
Uno que se sumó luego, mientras desenrollaba un alambre, comentó
angustiado: "No te imaginas lo malo que está esto aquí adentro. A veces
no te dan ni el aseo ni las maquinillas de afeitar. Mira como tengo las
manos, ¿tú crees que está bien que no nos den guantes? Ya me he
pinchado como 50 veces."
Familiares de reclusos, camino al lugar, comentaron no entender por qué
el gobierno convierte las escuelas en prisiones de alto rigor.
Una señora de avanzada edad, que tiene un hijo recluido allí, mientras
se secaba el sudor del rostro, nos comentaba lo difícil que se le hace
llegar al lugar, por el escaso transporte.
Source: Escuelas convertidas en prisiones | Cubanet -
http://www.cubanet.org/actualidad-destacados/escuelas-convertidas-en-prisiones/
Torturas y abuso en Aguadores
Torturas y abuso en Aguadores
LOURDES GÓMEZ | Santiago de Cuba | 26 Mayo 2015 - 8:52 am.
Escasez de agua, alimentos podridos y golpizas con bastones en la
prisión santiaguera.
La prisión provisional de Aguadores en Santiago de Cuba es un recinto
donde los reclusos son golpeados por los guardias y ocultan las lesiones
de los prisioneros enviándolos a la celda de castigo. Según fuentes
dentro de la prisión, las palizas se han convertido en el pan de cada
día para todo prisionero que se enfrente a un guardia, o como método
disciplinario por cualquier reclamación.
Los oficiales asiduos en estas prácticas son el oficial Higinio, jefe
del orden interior, el capitán Arcia y el capitán Marquitos y su
cuadrilla, compuesta por seis reclutas entre los que se encuentran Henry
Sánchez Martínez y Deinis Suárez. Utilizan una técnica de represión
llamada por ellos "la bicicleta".
El modus operandi de estos celadores es golpear a los presos con un
bastón de goma. El peor error entonces es caerse al suelo, pues allí
arrecian los golpes con patadas y pisotones en cualquier parte del
cuerpo hasta que el recluso deja de moverse. Después son llevados a la
enfermería para una breve cura, y posteriormente son recluidos en una
celda de castigo hasta que desaparecen las marcas, y así los familiares
no pueden verlas.
Algunos de los prisioneros torturados han sido Marcos Fonseca y Reyasiel
Martínez Jiménez. El primero, con problemas de esquizofrenia, fue
golpeado al intentar suicidarse con los cristales de una bombilla de luz
fría partida. Finalmente, después de ser "curadas" las heridas, fue
remitido al Hospital Psiquiátrico de Jagua.
La fuente también denuncia las malas condiciones de vida en que son
mantenidos los prisioneros. La escasez de agua hace que la higiene en
este establecimiento sea muy precaria. En estos momentos se les da una
tanqueta de agua para tres personas, que debe durarle unos dos días, y
dos balitas diarias (pomos de dos litros) para beber. En consecuencia,
abundan las epidemias de piojos y otros ácaros.
A lo que hay que agregar la deficiente alimentación. Frecuentemente, se
les da como plato fuerte tenca podrida, y agua del fongo (plátano)
hervido como sopa. Todo ello contrasta con la bien preparada y
balanceada comida de los oficiales y guardias. La comida solo mejora
cuando hay un anuncio de visita, sea de inspección o familiar, o cuando
está presente el mayor Jesús, segundo jefe de la prisión.
Source: Torturas y abuso en Aguadores | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1432585097_14785.html
LOURDES GÓMEZ | Santiago de Cuba | 26 Mayo 2015 - 8:52 am.
Escasez de agua, alimentos podridos y golpizas con bastones en la
prisión santiaguera.
La prisión provisional de Aguadores en Santiago de Cuba es un recinto
donde los reclusos son golpeados por los guardias y ocultan las lesiones
de los prisioneros enviándolos a la celda de castigo. Según fuentes
dentro de la prisión, las palizas se han convertido en el pan de cada
día para todo prisionero que se enfrente a un guardia, o como método
disciplinario por cualquier reclamación.
Los oficiales asiduos en estas prácticas son el oficial Higinio, jefe
del orden interior, el capitán Arcia y el capitán Marquitos y su
cuadrilla, compuesta por seis reclutas entre los que se encuentran Henry
Sánchez Martínez y Deinis Suárez. Utilizan una técnica de represión
llamada por ellos "la bicicleta".
El modus operandi de estos celadores es golpear a los presos con un
bastón de goma. El peor error entonces es caerse al suelo, pues allí
arrecian los golpes con patadas y pisotones en cualquier parte del
cuerpo hasta que el recluso deja de moverse. Después son llevados a la
enfermería para una breve cura, y posteriormente son recluidos en una
celda de castigo hasta que desaparecen las marcas, y así los familiares
no pueden verlas.
Algunos de los prisioneros torturados han sido Marcos Fonseca y Reyasiel
Martínez Jiménez. El primero, con problemas de esquizofrenia, fue
golpeado al intentar suicidarse con los cristales de una bombilla de luz
fría partida. Finalmente, después de ser "curadas" las heridas, fue
remitido al Hospital Psiquiátrico de Jagua.
La fuente también denuncia las malas condiciones de vida en que son
mantenidos los prisioneros. La escasez de agua hace que la higiene en
este establecimiento sea muy precaria. En estos momentos se les da una
tanqueta de agua para tres personas, que debe durarle unos dos días, y
dos balitas diarias (pomos de dos litros) para beber. En consecuencia,
abundan las epidemias de piojos y otros ácaros.
A lo que hay que agregar la deficiente alimentación. Frecuentemente, se
les da como plato fuerte tenca podrida, y agua del fongo (plátano)
hervido como sopa. Todo ello contrasta con la bien preparada y
balanceada comida de los oficiales y guardias. La comida solo mejora
cuando hay un anuncio de visita, sea de inspección o familiar, o cuando
está presente el mayor Jesús, segundo jefe de la prisión.
Source: Torturas y abuso en Aguadores | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1432585097_14785.html
jueves, 21 de mayo de 2015
El presidio modelo y el archipiélago D.G.P.
El presidio modelo y el archipiélago D.G.P.
[20-05-2015 21:57:57]
René Gómez Manzano
Abogado y periodista independiente
(www.miscelaneasdecuba.net).- El antiguo Reclusorio Nacional merecía
sobradamente su nombre oficial.
Acaba de conmemorarse un aniversario más de la excarcelación de los
asaltantes al Cuartel Moncada. La efeméride ha propiciado que los medios
oficialistas publiquen crónicas que parecen vidas de santos. De la otra
parte, la prensa independiente ha precisado aspectos de interés, como el
trato de privilegio recibido por Fidel Castro y sus compinches durante
su breve estancia carcelaria.
La recordación de la fecha ha servido al diario Granma para lanzar otro
ataque contra el centro penitenciario del que salieron los moncadistas.
Cada mención del nombre oficial del penal, va precedida por una frase
hecha: "el mal llamado Presidio Modelo". Este aspecto de la cuestión
merece asimismo algunas consideraciones.
Pese a la propaganda negativa que a lo largo de los años le han hecho
sus detractores —sobre todo los comunistas, como Pablo de la Torriente
Brau en su momento, o ahora los seguidores de Castro— es un hecho cierto
que el Reclusorio Nacional enclavado en Isla de Pinos merecía de sobra
el referido nombre oficial que se le otorgó. En esa construcción se
materializaron muchas de las condiciones ideales para encerrar hombres.
Un ejemplo de ello es el aislamiento celular nocturno, que puso fin al
hacinamiento y la promiscuidad que durante milenios constituyeron la
regla en esos sitios de dolor. Al crear condiciones para que la mayor
parte del día —y, en particular, durante el horario de descanso— cada
recluso pueda permanecer solo en su calabozo, se obstaculizan los actos
de violencia y coacción que resultan habituales en las cárceles.
Lo mismo es válido para el panóptico. Se trata de una ingeniosa
invención que permite que un guardia, desde una torreta ubicada en el
centro de cada bloque de celdas, tenga una excelente visibilidad sobre
cada una de estas últimas. Precisamente para facilitar esa vigilancia
sobre los habitáculos penitenciarios, éstos están dispuestos en forma de
círculo.
Pero los cautivos políticos que permanecieron hospedados por un breve
lapso en la prisión pinera, lograron trepar al poder en 1959. Comenzó
entonces a producirse un aumento dramático de la población carcelaria
cubana. También se incrementó el número de los centros correccionales de
todo género: la docena de establecimientos de ese tipo que existían bajo
el Antiguo Régimen se multiplicó hasta alcanzar varios centenares. Son
las numerosas islas del "Archipiélago DGP" (Dirección General de
Prisiones del
MININT). Entre éstas, por primera vez en Cuba, surgieron también campos
de concentración, aunque bajo otras denominaciones eufemísticas.
De inmediato saltaron a la vista las abismales diferencias entre los
reclusorios erigidos antes de Castro —como el mismo Presidio Modelo o la
antigua Cárcel de Mujeres de Guanajay, por ejemplo— y, de otra parte,
los innumerables centros fabricados por el Nuevo Régimen. Como preso de
conciencia que he pasado temporadas en Villa Marista, 100 y Aldabó,
Agüica, Valle Grande, Toledo y la Prisión Provincial de Sancti Spíritus
(conocida como Nieves Morejón), puedo dar fe de ello.
En lugar de las celdas individuales, los castristas optaron por los
"destacamentos": verdaderas galeras colectivas que —como pude observar
en una barraca de Valle Grande— pueden llegar a tener más de treinta
literas de tres pisos cada una: unos cien hombres en total, cuando están
llenas.
En vez de rejas especialmente diseñadas al efecto (como las excelentes
fabricadas en Estados Unidos que en un noticiero ICAIC caían con gran
estrépito de las circulares pineras, al ser cortadas para utilizarlas
como "materia prima"), la llamada Revolución sólo puede ofrecer las
consabidas cabillas corrugadas. Para reemplazar las ventanas, idearon el
"quiebraluz": una serie de barras de metal adosadas a placas de concreto
que forman un ángulo de 45 grados con la pared en la que se encuentran.
Como es lógico, este armatoste permanece fijo: no puede abrirse ni
cerrarse. A fines de los noventa, siendo huésped de Agüica, pude
observar los terribles efectos que una simple tormenta —bastante severa,
sí, pero puramente local— tiene sobre el dichoso quiebraluz, por donde
el viento y el agua penetran con entera libertad hasta las celdas. El
frío y el calor también tienen vía libre. No quiero ni pensar en los
infelices que se vean obligados a capear un huracán en una cárcel castrista…
Entonces, podemos concluir: "Presidio Modelo" y bien. Se trata en verdad
de una construcción ejemplar, en la medida en que puede tener esa
condición un centro destinado a enclaustrar seres humanos. Por supuesto
que los actuales jefes de La Habana, para evitar desfavorables
comparaciones con las innumerables cárceles y campamentos erigidos por
orden de ellos mismos, tenían que desactivarlo. Aunque para ello hayan
tenido que dejar sin uso las imponentes circulares de Isla de Pinos, que
resulta imposible destinar a otro fin.
Source: El presidio modelo y el archipiélago D.G.P. - Misceláneas de
Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/555ce7453a682e09644ae640#.VV27LPmqqko
[20-05-2015 21:57:57]
René Gómez Manzano
Abogado y periodista independiente
(www.miscelaneasdecuba.net).- El antiguo Reclusorio Nacional merecía
sobradamente su nombre oficial.
Acaba de conmemorarse un aniversario más de la excarcelación de los
asaltantes al Cuartel Moncada. La efeméride ha propiciado que los medios
oficialistas publiquen crónicas que parecen vidas de santos. De la otra
parte, la prensa independiente ha precisado aspectos de interés, como el
trato de privilegio recibido por Fidel Castro y sus compinches durante
su breve estancia carcelaria.
La recordación de la fecha ha servido al diario Granma para lanzar otro
ataque contra el centro penitenciario del que salieron los moncadistas.
Cada mención del nombre oficial del penal, va precedida por una frase
hecha: "el mal llamado Presidio Modelo". Este aspecto de la cuestión
merece asimismo algunas consideraciones.
Pese a la propaganda negativa que a lo largo de los años le han hecho
sus detractores —sobre todo los comunistas, como Pablo de la Torriente
Brau en su momento, o ahora los seguidores de Castro— es un hecho cierto
que el Reclusorio Nacional enclavado en Isla de Pinos merecía de sobra
el referido nombre oficial que se le otorgó. En esa construcción se
materializaron muchas de las condiciones ideales para encerrar hombres.
Un ejemplo de ello es el aislamiento celular nocturno, que puso fin al
hacinamiento y la promiscuidad que durante milenios constituyeron la
regla en esos sitios de dolor. Al crear condiciones para que la mayor
parte del día —y, en particular, durante el horario de descanso— cada
recluso pueda permanecer solo en su calabozo, se obstaculizan los actos
de violencia y coacción que resultan habituales en las cárceles.
Lo mismo es válido para el panóptico. Se trata de una ingeniosa
invención que permite que un guardia, desde una torreta ubicada en el
centro de cada bloque de celdas, tenga una excelente visibilidad sobre
cada una de estas últimas. Precisamente para facilitar esa vigilancia
sobre los habitáculos penitenciarios, éstos están dispuestos en forma de
círculo.
Pero los cautivos políticos que permanecieron hospedados por un breve
lapso en la prisión pinera, lograron trepar al poder en 1959. Comenzó
entonces a producirse un aumento dramático de la población carcelaria
cubana. También se incrementó el número de los centros correccionales de
todo género: la docena de establecimientos de ese tipo que existían bajo
el Antiguo Régimen se multiplicó hasta alcanzar varios centenares. Son
las numerosas islas del "Archipiélago DGP" (Dirección General de
Prisiones del
MININT). Entre éstas, por primera vez en Cuba, surgieron también campos
de concentración, aunque bajo otras denominaciones eufemísticas.
De inmediato saltaron a la vista las abismales diferencias entre los
reclusorios erigidos antes de Castro —como el mismo Presidio Modelo o la
antigua Cárcel de Mujeres de Guanajay, por ejemplo— y, de otra parte,
los innumerables centros fabricados por el Nuevo Régimen. Como preso de
conciencia que he pasado temporadas en Villa Marista, 100 y Aldabó,
Agüica, Valle Grande, Toledo y la Prisión Provincial de Sancti Spíritus
(conocida como Nieves Morejón), puedo dar fe de ello.
En lugar de las celdas individuales, los castristas optaron por los
"destacamentos": verdaderas galeras colectivas que —como pude observar
en una barraca de Valle Grande— pueden llegar a tener más de treinta
literas de tres pisos cada una: unos cien hombres en total, cuando están
llenas.
En vez de rejas especialmente diseñadas al efecto (como las excelentes
fabricadas en Estados Unidos que en un noticiero ICAIC caían con gran
estrépito de las circulares pineras, al ser cortadas para utilizarlas
como "materia prima"), la llamada Revolución sólo puede ofrecer las
consabidas cabillas corrugadas. Para reemplazar las ventanas, idearon el
"quiebraluz": una serie de barras de metal adosadas a placas de concreto
que forman un ángulo de 45 grados con la pared en la que se encuentran.
Como es lógico, este armatoste permanece fijo: no puede abrirse ni
cerrarse. A fines de los noventa, siendo huésped de Agüica, pude
observar los terribles efectos que una simple tormenta —bastante severa,
sí, pero puramente local— tiene sobre el dichoso quiebraluz, por donde
el viento y el agua penetran con entera libertad hasta las celdas. El
frío y el calor también tienen vía libre. No quiero ni pensar en los
infelices que se vean obligados a capear un huracán en una cárcel castrista…
Entonces, podemos concluir: "Presidio Modelo" y bien. Se trata en verdad
de una construcción ejemplar, en la medida en que puede tener esa
condición un centro destinado a enclaustrar seres humanos. Por supuesto
que los actuales jefes de La Habana, para evitar desfavorables
comparaciones con las innumerables cárceles y campamentos erigidos por
orden de ellos mismos, tenían que desactivarlo. Aunque para ello hayan
tenido que dejar sin uso las imponentes circulares de Isla de Pinos, que
resulta imposible destinar a otro fin.
Source: El presidio modelo y el archipiélago D.G.P. - Misceláneas de
Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/555ce7453a682e09644ae640#.VV27LPmqqko
martes, 19 de mayo de 2015
Represiones en prisiones Villaclareñas
Represiones en prisiones Villaclareñas
Yesmy Elena Mena Zurbano
19 de mayo de 2015
Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – Anoy Almeida Pérez, ex
prisionero político y coordinador del Nuevo Presidio Político, informó
este lunes que la policía política ha tomado represalias contra presos
que exigen sus derechos.
Anoy afirmó que varios hermanos de ideas recluidos en distintas cárceles
de la provincia sufren penas como falta de atención médica, agresiones
físicas y otras calamidades.
Agrego que Lázaro Reyes Broche, preso común invidente guardado en la
penitenciaría de Manacas, realiza una huelga de hambre desde el pasado
lunes, exigiendo asistencia médica.
La fuente hizo mención del caso de Yerandy Martínez Rodríguez, quien
padeció de dolores, moretones y otras dolencias a causa de una golpiza
propinada luego de denunciar abusos y violaciones a la prensa
independiente en la prisión para Jóvenes El Pree.
Anoy Almeida Pérez dijo al concluir, que el preso Noel Alba Caballero es
discapacitado de sus dos piernas, cumple una sanción común en Guamajal y
le prohíben ayuda de especialistas de la salud después de relacionarse
con el prisionero político Arselio López Rojas.
Source: PayoLibre.com - Cuba - -
http://payolibre.com/noticias/noticias2.php?id=10157
Yesmy Elena Mena Zurbano
19 de mayo de 2015
Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – Anoy Almeida Pérez, ex
prisionero político y coordinador del Nuevo Presidio Político, informó
este lunes que la policía política ha tomado represalias contra presos
que exigen sus derechos.
Anoy afirmó que varios hermanos de ideas recluidos en distintas cárceles
de la provincia sufren penas como falta de atención médica, agresiones
físicas y otras calamidades.
Agrego que Lázaro Reyes Broche, preso común invidente guardado en la
penitenciaría de Manacas, realiza una huelga de hambre desde el pasado
lunes, exigiendo asistencia médica.
La fuente hizo mención del caso de Yerandy Martínez Rodríguez, quien
padeció de dolores, moretones y otras dolencias a causa de una golpiza
propinada luego de denunciar abusos y violaciones a la prensa
independiente en la prisión para Jóvenes El Pree.
Anoy Almeida Pérez dijo al concluir, que el preso Noel Alba Caballero es
discapacitado de sus dos piernas, cumple una sanción común en Guamajal y
le prohíben ayuda de especialistas de la salud después de relacionarse
con el prisionero político Arselio López Rojas.
Source: PayoLibre.com - Cuba - -
http://payolibre.com/noticias/noticias2.php?id=10157
miércoles, 13 de mayo de 2015
lunes, 27 de abril de 2015
Oye, el muchacho no hizo nada
"Oye, el muchacho no hizo nada"
"Le partieron las cejas y la cabeza, estaba sangrando mucho. Puede que
tenga costillas rotas o que le hayan reventado un riñón estos asesinos"
lunes, abril 27, 2015 | Villaclara Press
VILLA CLARA, Cuba. – El preso común Noelvis Velásquez Parra, de 19 años
de edad, recluido en la prisión Cuba Sí, provincia Holguín, habría
recibido una golpiza por parte de oficiales del Ministerio del Interior
en días pasados, informó a esta agencia en conversación telefónica el
preso político Carlos Infante Rodríguez.
Expresó Carlos que se encontraban formados frente al destacamento,
cuando el segundo jefe de unidad, Mayor Orestes, junto al Primer sud
Oficial Ovidio comenzó a golpear con tonfas a Noelvis. Éste, según
cuenta la fuente, cayó al piso y allí continuaron propinándole
bastonazos por la cabeza y patadas por las costillas, hasta dejarlo
inconsciente.
"Oye el muchacho no hizo nada, yo lo estaba viendo todo. Le partieron
las cejas y la cabeza, estaba sangrando mucho. Puede que tenga costillas
rotas o que le hayan reventado un riñón estos asesinos". Noelvis está
condenado a 7 años de privación de libertad por un delito de hurto y
sacrificio de ganado mayor. "Después del suceso no hemos conocido de su
estado, lo desaparecieron", agregó Carlos.
La situación dentro del penal es crítica, describe la fuente. Estas
golpizas ocurren con frecuencia para mantener amedrentados a los presos.
Ellos temen ocurra una protesta generalizada porque el problema de la
alimentación es serio. "En estos momentos hay 20 reclusos con la fase
mínima aprobada. Los tienen encerrados en un cubículo hace más de 15
días, sin sábanas, ni toallas esperando el traslado para el abierto".
Acotó Carlos que, a raíz de la golpiza que le propinaron a Noelvis, se
presentaron en la prisión los fiscales para realizar la investigación de
rigor. Ese día la comida mejoró, mas al siguiente volvió el 'salcocho'.
(Guillermo del Sol)
Source: "Oye, el muchacho no hizo nada" | Cubanet -
http://www.cubanet.org/mas-noticias/oye-el-muchacho-no-hizo-nada/
"Le partieron las cejas y la cabeza, estaba sangrando mucho. Puede que
tenga costillas rotas o que le hayan reventado un riñón estos asesinos"
lunes, abril 27, 2015 | Villaclara Press
VILLA CLARA, Cuba. – El preso común Noelvis Velásquez Parra, de 19 años
de edad, recluido en la prisión Cuba Sí, provincia Holguín, habría
recibido una golpiza por parte de oficiales del Ministerio del Interior
en días pasados, informó a esta agencia en conversación telefónica el
preso político Carlos Infante Rodríguez.
Expresó Carlos que se encontraban formados frente al destacamento,
cuando el segundo jefe de unidad, Mayor Orestes, junto al Primer sud
Oficial Ovidio comenzó a golpear con tonfas a Noelvis. Éste, según
cuenta la fuente, cayó al piso y allí continuaron propinándole
bastonazos por la cabeza y patadas por las costillas, hasta dejarlo
inconsciente.
"Oye el muchacho no hizo nada, yo lo estaba viendo todo. Le partieron
las cejas y la cabeza, estaba sangrando mucho. Puede que tenga costillas
rotas o que le hayan reventado un riñón estos asesinos". Noelvis está
condenado a 7 años de privación de libertad por un delito de hurto y
sacrificio de ganado mayor. "Después del suceso no hemos conocido de su
estado, lo desaparecieron", agregó Carlos.
La situación dentro del penal es crítica, describe la fuente. Estas
golpizas ocurren con frecuencia para mantener amedrentados a los presos.
Ellos temen ocurra una protesta generalizada porque el problema de la
alimentación es serio. "En estos momentos hay 20 reclusos con la fase
mínima aprobada. Los tienen encerrados en un cubículo hace más de 15
días, sin sábanas, ni toallas esperando el traslado para el abierto".
Acotó Carlos que, a raíz de la golpiza que le propinaron a Noelvis, se
presentaron en la prisión los fiscales para realizar la investigación de
rigor. Ese día la comida mejoró, mas al siguiente volvió el 'salcocho'.
(Guillermo del Sol)
Source: "Oye, el muchacho no hizo nada" | Cubanet -
http://www.cubanet.org/mas-noticias/oye-el-muchacho-no-hizo-nada/
miércoles, 22 de abril de 2015
'Grave' el preso político Yuriet Pedroso, tras más de 50 días en huelga de hambre
'Grave' el preso político Yuriet Pedroso, tras más de 50 días en huelga
de hambre
DDC | Santa Clara | 22 Abr 2015 - 4:13 pm.
Permanece ingresado en un hospital de Santa Clara, pero se niega a
recibir asistencia médica. Está acusado de colocar carteles
antigubernamentales.
El preso político Yuriet Pedroso González ha visto empeorar su estado de
salud, después de más de 50 días en huelga de hambre en Santa Clara,
denunciaron fuentes de la oposición.
Según Antonio Rodiles, director de Estado de SATS, los médicos lo
reportan en "estado grave".
Pedroso, de 34 años e integrante de la Coalición Central Opositora,
exige que lo exoneren del cargo de "atentado" que pesa en su contra,
reporta Radio Martí.
Su "delito" fue pegar carteles con críticas al régimen en sitios
públicos de la localidad de Esperanza, en Villa Clara, el 14 de
diciembre de 2014.
El opositor comenzó la huelga de hambre el 2 de marzo. Fue trasladado al
hospital Arnaldo Milián, de Santa Clara, el 13 de abril, donde permanece
ingresado en la sala de terapia intermedia. Se niega a recibir
asistencia médica.
"Puede concluirse que la Seguridad del Estado no cambia sus viejos
métodos con los nuevos tiempos en la era Obama", denunció por su parte
Martha Beatriz Roque, presidenta de la Red de Comunicadores Comunitarios.
Source: 'Grave' el preso político Yuriet Pedroso, tras más de 50 días en
huelga de hambre | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1429715282_14147.html
de hambre
DDC | Santa Clara | 22 Abr 2015 - 4:13 pm.
Permanece ingresado en un hospital de Santa Clara, pero se niega a
recibir asistencia médica. Está acusado de colocar carteles
antigubernamentales.
El preso político Yuriet Pedroso González ha visto empeorar su estado de
salud, después de más de 50 días en huelga de hambre en Santa Clara,
denunciaron fuentes de la oposición.
Según Antonio Rodiles, director de Estado de SATS, los médicos lo
reportan en "estado grave".
Pedroso, de 34 años e integrante de la Coalición Central Opositora,
exige que lo exoneren del cargo de "atentado" que pesa en su contra,
reporta Radio Martí.
Su "delito" fue pegar carteles con críticas al régimen en sitios
públicos de la localidad de Esperanza, en Villa Clara, el 14 de
diciembre de 2014.
El opositor comenzó la huelga de hambre el 2 de marzo. Fue trasladado al
hospital Arnaldo Milián, de Santa Clara, el 13 de abril, donde permanece
ingresado en la sala de terapia intermedia. Se niega a recibir
asistencia médica.
"Puede concluirse que la Seguridad del Estado no cambia sus viejos
métodos con los nuevos tiempos en la era Obama", denunció por su parte
Martha Beatriz Roque, presidenta de la Red de Comunicadores Comunitarios.
Source: 'Grave' el preso político Yuriet Pedroso, tras más de 50 días en
huelga de hambre | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1429715282_14147.html
martes, 21 de abril de 2015
Prisioneros cubanos desesperados se auto agreden hasta la muerte
Prisioneros cubanos desesperados se auto agreden hasta la muerte
[21-04-2015 12:37:38]
Hablemos Press
(www.miscelaneasdecuba.net).- LA HABANA.- Desde puñaladas en el abdomen,
hasta inyectarse excremento, sustancias químicas en los miembros,
tragarse pedazos de metal, quemarse con agua caliente o echarse plástico
derretido, exigiendo justicia, prisioneros cubanos atentan contra su vida.
La mayoría de los reclusos que se auto agreden en las prisiones de la
Isla no cuentan con un respaldo familiar ni de asistencia social, según
sus testimonios. Algo que les da luz verde a los carceleros para poner
en práctica los malos tratos y violaciones de los derechos humanos
llevando a los reos al límite de la muerte.
Nicolás García Armenteros, durante 7 años, se ha auto agredido decenas
de veces debido a los malos tratos de los que es víctima. No cuenta con
familiares que lo respalde en busca de justicia y cada año que pasa
planifica dañarse cualquier parte de su cuerpo.
García, entró a la prisión de Ariza, provincia Cienfuegos, tras ser
acusado de un delito de robo con fuerza. Actualmente le falta un brazo
que fue amputado y el otro presenta secuelas en los dedos.
Por el tiempo que llevaba en la prisión y por no sacarlo para un régimen
menos severo, y al sentirse obstinado en un cubículo del destacamento
penitenciario "decidí inyectarme petróleo en los brazos".
"Me tenían apartado del mundo, tirado como un cerdo de corral", comenta
García desde la prisión, al llamar a Hablemos Press para denunciar su
situación.
El recluso no cuenta con familia en Cuba por lo que se siente
abandonado. Tampoco recibe ayuda de organizaciones sociales.
García confiesa además que ha sido golpeado brutalmente durante años por
reclamar sus derechos básicos.
"Me cayeron a golpes y me echaron un perro que me agredió en el rostro,
¡tengo cicatrices!", asegura.
Las autoridades cubanas no permiten a organizaciones independientes ni
relatores internacionales entrar a las cárceles para dar ayuda
sicológica y económica a los reos con problemas familiares.
Otro reo que se auto agrede es Carlos Alberto Mujica Abella, recluido
actualmente en la prisión La Pendiente, provincia Villa Clara. Entró a
prisión con 24 años de edad, por un accidente de tránsito. Actualmente
tiene 50 años y sigue en prisión.
"Estoy ingresado en la enfermería porque no quieren que esté solo porque
me doy cuchilla", expresó Mujica por un teléfono que le dieron
clandestinamente.
La sanción por el accidente en una moto que cobró la vida de un anciano
fue de un año y seis meses. Debido a varias golpizas recibidas "me viré
para esquivar los golpes y ahí comienza mi complicación", confiesa Mujica.
Por la conducta tomada lo sancionaron a 8 años por el supuesto delito de
Desacato. Después se fuga por recibir la noticia de la muerte de su
hermano. "No me quisieron llevar al velorio de mi hermano y me fugue", dijo.
La sanción fue de 8 años más y por último se le sumaron 4 años por
Desacato a la Figura de Fidel Castro. "Grité ¡Abajo Fidel!".
Mujica comenzó el 31 de marzo del 2015 una huelga de hambre hasta la
muerte para exigir su libertad. Alega que ya pasó una vida en la cárcel.
En protesta por una golpiza que le dio un carcelero, el reo Pedro Ámel
Martínez Hernández se trago un pedazo de alambre en forma de anzuelo
para protestar.
El caso de estos prisioneros, no son hechos aislados. Armenteros
y Mujica alegan que tienen varios compañeros en sus celdas que igual se
auto agreden.
El régimen cubano considera en 57 mil la población penal hasta
septiembre del 2012, pero Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de
Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, estima sea de entre 65 y 70
mil prisioneros.
Juan Goberna, de la Comisión Cubana, dijo que reciben cada mes decenas
de llamadas en la que reos describiendo hechos de autoagresiones debido
a los abusos.
Declaración de Carlos Alberto Mujica Abella
http://www.goear.com/listen/f5fc8df/audio-308-declaracion-carlos-alberto-mujica-abella-hablemos-press-15041602-2015-04-16-carlos-alberto-mujica-abella
Declaración de Nicolás García Armenteros
http://www.goear.com/listen/0cd213a/declaracion-nicolas-garcia-armenteros-nicolas-garcia-armenteros
Declaración de Pedro Ámel Martínez Hernández
http://www.goear.com/listen/b912354/declaracion-pedro-amel-martinez-pedro-amel-martinez
Source: Prisioneros cubanos desesperados se auto agreden hasta la muerte
- Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/553628723a682e0060baf191#.VTaGSCGqqko
[21-04-2015 12:37:38]
Hablemos Press
(www.miscelaneasdecuba.net).- LA HABANA.- Desde puñaladas en el abdomen,
hasta inyectarse excremento, sustancias químicas en los miembros,
tragarse pedazos de metal, quemarse con agua caliente o echarse plástico
derretido, exigiendo justicia, prisioneros cubanos atentan contra su vida.
La mayoría de los reclusos que se auto agreden en las prisiones de la
Isla no cuentan con un respaldo familiar ni de asistencia social, según
sus testimonios. Algo que les da luz verde a los carceleros para poner
en práctica los malos tratos y violaciones de los derechos humanos
llevando a los reos al límite de la muerte.
Nicolás García Armenteros, durante 7 años, se ha auto agredido decenas
de veces debido a los malos tratos de los que es víctima. No cuenta con
familiares que lo respalde en busca de justicia y cada año que pasa
planifica dañarse cualquier parte de su cuerpo.
García, entró a la prisión de Ariza, provincia Cienfuegos, tras ser
acusado de un delito de robo con fuerza. Actualmente le falta un brazo
que fue amputado y el otro presenta secuelas en los dedos.
Por el tiempo que llevaba en la prisión y por no sacarlo para un régimen
menos severo, y al sentirse obstinado en un cubículo del destacamento
penitenciario "decidí inyectarme petróleo en los brazos".
"Me tenían apartado del mundo, tirado como un cerdo de corral", comenta
García desde la prisión, al llamar a Hablemos Press para denunciar su
situación.
El recluso no cuenta con familia en Cuba por lo que se siente
abandonado. Tampoco recibe ayuda de organizaciones sociales.
García confiesa además que ha sido golpeado brutalmente durante años por
reclamar sus derechos básicos.
"Me cayeron a golpes y me echaron un perro que me agredió en el rostro,
¡tengo cicatrices!", asegura.
Las autoridades cubanas no permiten a organizaciones independientes ni
relatores internacionales entrar a las cárceles para dar ayuda
sicológica y económica a los reos con problemas familiares.
Otro reo que se auto agrede es Carlos Alberto Mujica Abella, recluido
actualmente en la prisión La Pendiente, provincia Villa Clara. Entró a
prisión con 24 años de edad, por un accidente de tránsito. Actualmente
tiene 50 años y sigue en prisión.
"Estoy ingresado en la enfermería porque no quieren que esté solo porque
me doy cuchilla", expresó Mujica por un teléfono que le dieron
clandestinamente.
La sanción por el accidente en una moto que cobró la vida de un anciano
fue de un año y seis meses. Debido a varias golpizas recibidas "me viré
para esquivar los golpes y ahí comienza mi complicación", confiesa Mujica.
Por la conducta tomada lo sancionaron a 8 años por el supuesto delito de
Desacato. Después se fuga por recibir la noticia de la muerte de su
hermano. "No me quisieron llevar al velorio de mi hermano y me fugue", dijo.
La sanción fue de 8 años más y por último se le sumaron 4 años por
Desacato a la Figura de Fidel Castro. "Grité ¡Abajo Fidel!".
Mujica comenzó el 31 de marzo del 2015 una huelga de hambre hasta la
muerte para exigir su libertad. Alega que ya pasó una vida en la cárcel.
En protesta por una golpiza que le dio un carcelero, el reo Pedro Ámel
Martínez Hernández se trago un pedazo de alambre en forma de anzuelo
para protestar.
El caso de estos prisioneros, no son hechos aislados. Armenteros
y Mujica alegan que tienen varios compañeros en sus celdas que igual se
auto agreden.
El régimen cubano considera en 57 mil la población penal hasta
septiembre del 2012, pero Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de
Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, estima sea de entre 65 y 70
mil prisioneros.
Juan Goberna, de la Comisión Cubana, dijo que reciben cada mes decenas
de llamadas en la que reos describiendo hechos de autoagresiones debido
a los abusos.
Declaración de Carlos Alberto Mujica Abella
http://www.goear.com/listen/f5fc8df/audio-308-declaracion-carlos-alberto-mujica-abella-hablemos-press-15041602-2015-04-16-carlos-alberto-mujica-abella
Declaración de Nicolás García Armenteros
http://www.goear.com/listen/0cd213a/declaracion-nicolas-garcia-armenteros-nicolas-garcia-armenteros
Declaración de Pedro Ámel Martínez Hernández
http://www.goear.com/listen/b912354/declaracion-pedro-amel-martinez-pedro-amel-martinez
Source: Prisioneros cubanos desesperados se auto agreden hasta la muerte
- Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/553628723a682e0060baf191#.VTaGSCGqqko
Desde 'el tanque'
Desde 'el tanque'
MARICEL NÁPOLES | Santiago de Cuba | 21 Abr 2015 - 5:46 pm.
Más del 90 por ciento de la población penal de la Isla es negra o
mestiza. Una historia de vida desde la cárcel de Aguadores, en Santiago
de Cuba.
"La pobreza es la peor forma de violencia".
Mahatma Gandhi
La llegada de la revolución al poder trajo transformaciones económicas y
sociales en la Isla. Una de ellas fue el fin del racismo institucional.
Al declarar que todos los cubanos eran iguales y tendrían las mismas
posibilidades de acceso a estudios y empleos sin importar el color de la
piel, el nuevo Gobierno suprimió las sociedades de color en busca de la
unidad nacional y proclamó la integración del negro y el blanco como un
hecho consumado. Entonces asumió que los problemas raciales se
solucionarían con una repartición igualitaria de la riqueza.
Hoy, al cabo de 56 años, existe una paradoja que emula con la sociedad
republicana: más del 90 por ciento de la población penal es negra o
mestiza, mientras que la dirigencia es blanca, casi en igual proporción.
Todo ello, en un país con una población mestiza y negra estimada en un
50 por ciento.
Los negros y mulatos siguen siendo los más pobres y marginados, mientras
los blancos detentan el poder económico y político. Estas disparidades,
ocultadas por la centralización y control de la información del Gobierno
comunista, solo son el reflejo de que el racismo es un hecho
indiscutible. El problema no fue resuelto solo con dictámenes
constitucionales y legislativos, sino que ha sido soslayado y diluido en
el manto de la unidad. Y, en aras de la cubanía, está en la cultura
eurocéntrica de la dirigencia revolucionaria que se empeña en ocultarlo.
Este artículo está basado en testimonios de reclusos de la Prisión
Provisional de Aguadores, ubicada en el kilómetro 2 y medio de la
carretera de igual nombre, al sur de Santiago de Cuba y muy cerca del
aeropuerto. Cuenta con entrevistas, que se realizaron en las visitas,
así como con cuestionarios manuscritos, extraídos clandestinamente, y
con llamadas telefónicas y encuentros con familiares y amigos de los
reclusos.
Fue imposible hallar datos estadísticos al respecto. Los pocos trabajos
investigativos encontrados tratan más sobre las supuestas bondades del
sistema penitenciario cubano y el trabajo de reeducación. Solo en una de
las investigaciones consultadasse hace una vaga referencia al predominio
de los negros y mulatos en las prisiones, cuando dice: "(…) caracterizan
a la delincuencia infanto juvenil como un fenómeno con predominio del
sexo masculino, prioritariamente urbano y de alta sobre representación
de los grupos vulnerables, atendiendo a las desigualdades
socioeconómicas, de género, territoriales, raciales, étnicas y las
preferencias sexuales. Tendencia que denota la relevancia de los nexos
entre la marginación social, la delincuencia y las construcciones
simbólicas basadas en las relaciones históricas de poder".[1]
En la misma investigación también se hace referencia a un "ligero
blanqueamiento" de la población penal cubana juvenil, sin referencias
estadísticas o históricas respecto a la problemática.
Fueron dos meses de trabajo. Nos centramos en la vida en prisión, pero
el objetivo final es mostrar la historia de vida de un joven negro
marginado. Al final, nada resultó más valioso que la información de
primera mano desde dentro de la prisión, contar sus vicisitudes y cómo
el entorno social y familiar los lleva hacia la marginalización y la
delincuencia. Por ello escogimos la historia de vida, un método de
investigación cualitativa, para demostrar la equivalencia entre el
racismo, la pobreza y la delincuencia en la Cuba actual.
Desde el barracón
La Prisión Provisional de Aguadores está compuesta de una serie de naves
rectangulares de bloques y tejas de fibrocemento. Las ventanas y puertas
están cerradas con rejas o barrotes. Tiene la misma estructura de los
abandonados campamentos que se usaban como albergues en la Escuela al Campo.
A la entrada se encuentra una sala de requisa, donde se realizan todos
los trámites de visita. Sigue un pasillo, alambrado por ambos lados, que
conduce a otra nave con mesas y bancos de cemento, llamada salón de
visitas. A un costado se encuentran las siete habitaciones destinadas
para "pabellón" (visitas conyugales), que están en mal estado, sin
enchufes ni bombillas, con cables sin conexión eléctrica ni tuberías de
agua. A un lado de la sala de visita está la enfermería, y luego las
naves dormitorios. Entre ambas aparece la plaza donde forman a los
reclusos para las requisas.
En cada dormitorio, 11 en total, se encuentran las literas. Cada nave
tiene un área para patio cercada, que sirve para coger sol. En el
interior están los baños, un televisor y el jolonguero, una especie de
closet de cemento abierto, donde se colocan las pertenencias de los
reclusos en bolsas aseguradas con nudos o tanquetas con tapas.
Irónicamente, uno de los serios problemas de la prisión es el agua, que
llega a través de camiones cisternas. Cada recluso debe agenciarse de
balitas (botellas plásticas de refrescos), suministradas por los
familiares. Reciben entre una y tres balitas de agua para beber y cubrir
sus necesidades de aseo. La frecuencia depende del estado de
almacenamiento de la cisterna. La prisión está rodeada de una cerca
doble, terminada en alambre con púas. Cada ciertos tramos existen
garitas con guardias armados.
A la espera de juicio
Los reclusos de la prisión son detenidos a la espera de juicio. Este
proceso puede durar hasta tres años. Una vez sentenciados son enviados a
la prisiones de Boniato, Mar Verde o Mangos de Baraguá, en dependencia
de la gravedad de la condena: con menos de 10 años pueden ir hasta a una
granja.
Otros datos de la prisión:
Capacidad: Según las camas disponibles, 554. No es posible contar los
que duermen en el suelo. La prisión está sobrepoblada.
Alojamiento: En 11 naves y l enfermería.
Cantidad de reclusos por naves y organización: 11 destacamentos. En
todos hay 26 literas de dos camas, que representan un total de 52
reclusos; excepto en el destacamento 10, donde hay 36 literas, que
equivalen a 72 personas, y el destacamento 11, donde están los
sospechosos de sida, con siete literas para 14 personas.
Las compañías 1, 2 y 3 son para menores (hasta 21 años).
Color de la piel: Una mirada al conjunto deja ver el color que prima
entre los reclusos: negro-mulato.
Reclusos blancos: 46
Reclusos negros-mulatos: 508 (sin contar los que duermen en el suelo)
Delitos más comunes de los prisioneros: Robo con fuerza y sacrificio y
hurto de ganado mayor.
El Tanque. Historia de vida
Roberquis Garzón tiene 20 años y lleva 10 meses preso. Fue detenido
junto a su padre por matar a un hombre. Está ubicado en la compañía
número 2 de menores, y su padre en la 8 de la prisión de Aguadores. Él
piensa que todo está escrito, que lo que le está pasando hoy estaba en
su destino. Su padrino se lo advirtió, ése era su signo: matar a un
hombre para defender a su familia. Fue su primer delito y le están
pidiendo 15 años.
Dice que era su destino, porque el hombre fue a su casa, sobre la una de
la mañana, a matar a su papá. El hombre llegó "volao" (borracho y
enmarihuanado). Tuvieron un problema en el barrio, le gritó "maricón de
prisión" en medio de la cuadra. Su papá, al ver estado de embriaguez, le
dijo que "lo cogería" cuando estuviera sereno; pero al parecer no quiso
esperar. Más tarde en la noche fue a su cuarto con un cuchillo.
"Hice lo que tenía que hacer, cogí un cuchillo al igual que él y defendí
a mi familia, era él o nosotros". Ésa fue su declaración en el juicio.
Él lo ve como "defensa personal", ellos dicen que es "homicidio en
defensa propia".
Garzón es un muchacho extremadamente delgado, alto y bien parecido.
"Negro moro", según algunos. Su marca sobresaliente es una enorme
cicatriz en el brazo izquierdo, una de las heridas hechas por el difunto.
En su familia todos los hombres han estado presos. Incluso su tío se ha
pasado la vida entera en la cárcel. Su última condena fue por sacrificio
de ganado mayor. Le echaron como 10 años y está en la prisión de
Boniato. Al parecer, la cárcel es su ambiente, se siente mal fuera.
Para su abuela, es algo casi natural. No así para su madre, que está
dispuesta a apelar a todos los tribunales para sacarlo de allí; pero el
"destino" se impone, y más en el barrio donde nació: San Fermín, en Los
Hoyos, de fuertes tradiciones santeras y paleras. Dicen que por aquí se
crió también el mambí Guillermón Moncada, al que le gustaba mucho la conga.
La cuartería que sobrevivió a Sandy
Vivía en una cuartería con sus padres y su hermano menor. De los nueve
cuartos del solar, cinco son de su familia: su abuela, su tía, y sus
tíos-abuelos. Allí se vive de la lucha diaria, solo unos pocos trabajan
para el Estado y todo el mundo está en negocios.
Los cuartos están cayéndose, pero aguantaron el embate del huracán
Sandy. Los han apuntalado ellos mismos. Se mantienen en pie porque están
dentro. Las autoridades les prometieron apartamentos nuevos, pero nada.
Su papá paró la construcción. Si le hubiera tirado la placa al cuarto,
ya estuvieran montando el segundo piso. Ahora la madre está vendiendo
las cabillas para sostener los gastos del abogado y las jabas.
El cuarto es de mampostería con techo de zinc. El padre hizo el baño
dentro, y así no tienen que usar el de afuera, "que está de madre".
Duermen todos en la única cama camera de la habitación. Es una de las
cosas que más extraña: Roberquis no se acostumbra a dormir solo.
Creció en medio de las congas y de "la lucha" de sus padres. Ellos nunca
le trabajaron al Estado. Su papá era un mulo cargando comida, se las
arreglaba para traer sacos de alimentos a la casa. Su mamá es una
institución en la venta de ropas importadas. Es tan efectiva que ya no
tiene que salir de casa y la gente va a el cuarto buscándola. Roberquis
siguió sus pasos.
Su madre quería que se graduara. Estudió técnico medio en bibliotecas,
porque fue la única opción medianamente buena que encontró, pero al
terminar colgó el título en la pared y dijo que hasta allí llegaba.
Ahora empezaría su "lucha". Comenzó varios negocios. Primero vendía
balitas de cerveza, pero luego se pasó a le venta de alcohol. También
estaba metido en peleas de perros, pasatiempo muy popular entre los
jóvenes de estos barrios, y junto con su padre criaba ejemplares de
Stanford.
La venta de "chispa" le daba la cuenta. A tres pesos la caneca, los
borrachitos del barrio hacían su agosto con él. Era y es un negocio
productivo, tanto que le dio para "pincharse" (ponerse dientes de oro).
Ese fue el primer sueño que se le cumplió. Con los primeros 200 fulas,
se puso los casquillos y el filo fue otro, la gente empezó a verlo como
un hombre.
Nunca le habían puesto ni una multa. El mayor problema que tuvo fue en
noveno grado, durante un matutino. Mientras se cantaba el himno
nacional, él lo hizo en forma de reguetón, sin darse cuenta de que
detrás estaba una profesora. Lo llevaron a la dirección acusándolo de
contrarrevolución, le propusieron la expulsión o el envío a otra escuela
por varios meses como castigo. Gracias a una sortija de oro que se le
había perdido y que, en medio de la reunión, su padre vio en manos de
una profesora, el asunto se diluyó y no pasó nada.
Mulatos, coloraos y negros
En la compañía de menores donde está ubicado, la mayoría de los presos
tienen antecedentes penales. Lo que sí está claro es que ninguno tenía
un trabajo fijo, eran luchadores como él, de barrios como Chicharrones,
Nuevo Vista alegre, Los Hoyos y San Pedrito. A algunos los conocía de la
calle.
Se parecen mucho, son todos mulatos, coloraos o negros. Es raro ver a un
blanco allí. Tanto es así que, cuando hay uno, se le llama por el color;
aunque el color no es problema. Cada cual busca unirse con gente que más
o menos conoce. Roberquis anda con Puerto Rico, o más bien se lleva. Es
su vecino de debajo de la litera. Cayó en el tanque por tráfico de
marihuana y su juicio todavía no llega porque está en investigación. De
seguro lo condenan a 10 años o más.
El mayor problema son los ladrones y los viciosos. Con los primeros
deben darse a respetar, porque tienen todas las cosas juntas en el
jolonguero. Le pueden robar algo, pero "cuando te das a respetar, nadie
toca lo tuyo, hay que marcar el territorio para que respeten".
Odia a los viciosos y se mantiene lejos de ellos. Son tipos que se hacen
una paja por cualquier cosa, hasta con la enfermera que usa una bata por
los tobillos. Se envuelven en una sábana, y dale que dale… Se apartan,
pero la gente sabe lo que están haciendo. Por eso no quiere que su mamá
forme parte del consejo de familia (familiares de los que vienen a
comprobar las condiciones de vida de los reclusos).
La vida en prisión es simple. Están todos en una nave con literas. Se
pasan la mayor parte del tiempo acostados o mirando televisión. También
hay DVD, pero se pone solo cuando el reeducador da su permiso, y solo
las cosas que él permite, casi siempre películas o videos de reguetón,
el deporte y las noticias. Al ser una cárcel provisional, no hay
posibilidad de trabajar.
Se levantan a las seis de la mañana para el primer recuento. Después,
puedes volver a acostarte hasta el desayuno, que es un pan con agua de
chorote. Vuelven a la nave hasta el almuerzo. A veces les dan permiso
para ir al patio a coger sol y un poco de aire. Roberquis no va mucho.
Al final, le resulta aburrido igual, pero en el fondo no sale para
evitar problemas, pues siempre hay algún dime que te diré.
Aunque los problemas llueven solos, por ello está aquí. Por "darse a
respetar" ya tuvo uno. Casi se faja con Yasiel, uno de su barrio que
está preso por arrebatar cadenas. Le dio envidia y le dijo al guardia
que él tenía marihuana. Le dijeron que fue él porque lo vieron
chivateándose. Esas cosas hay que cortarlas de raíz, sino "lo cogen pa'
eso". Se preparó con una lata de mierda para tirársela, pero lo
atraparon en el lance y le dieron 15 días en la celda de castigo. Cuando
lo revisaron, no tenía ninguna marihuana.
No quiere volver a una celda de castigo, pues es lo más terrible que ha
pasado. Solo tiene una ventana pequeña, con barrotes en lo alto, y una
puerta de hierro. Hay una cama de cemento y un huequito para las
necesidades. "Te dejan allí en calzoncillos, solo ves al guardia que
viene con la comida y el cubo de agua para bañarte. Te dan una
colchoneta de seis de la tarde a seis de la mañana". Para no volverse
loco, cantaba; cantó todo el repertorio de reguetón y hasta romántico.
Sentir su propia voz era su compañía. No lo iban a rendir.
Desde ese día, casi no sale del albergue. Quiere evitar le compliquen su
causa. Se dedica a leer. Su madre le trajo una Biblia, y ya casi se la
termina. La relee una y otra vez, y cuando se ven en las visitas,
discuten sobre versículos. Ella es cristiana, y, la verdad, se aprenden
cosas de la vida.
Los cigarros, el agua, la mierda…
Este es un mundo con sus propias leyes. Es como una pequeña ciudad donde
se compra y se vende. La moneda son las cajas de cigarros. Cada producto
o servicio tiene su precio: coser una ropa cuesta una caja. Un paquete
de galletas, un paquete de leche o una libra de aceite te sale por 4. Y
hay muchas cosas. Hasta la marihuana, que le acusaban de tener, no sabe
cómo la entran. Cree que los guardias son cómplices, porque los
controles son muchos.
Allí puedes hasta jugar. Durante la Serie Nacional de pelota le apostó
al equipo de Santiago y perdió 50 cajas de cigarros Aromas. Desde ese
día, su papá se las raciona. Fumar es el vicio de todos. Las cajas más
codiciadas son las Hollywood rojas. Una equivale a seis de Aroma
popular. Estos cigarros suaves escasean, incluso en la calle, así que
estuvo de acuerdo con el racionamiento. No volvería a jugar.
Aquí los derechos humanos están a años luz, pues las condiciones de vida
son una mierda. Si no fuera por las jabas, serían parias. El agua y las
medicinas son un problema: hay un doctor y punto. Si te sientes mal,
tienes que pedirle el medicamento a tu familia y esperar a que el médico
lo revise.
Cuando no hay agua, es apoteósico. Tienes que sobrevivir con una balita
y "es de pinga". Algunos tienen tanquetas y van acumulando agua, sobre
todo para cuando tienen "pabellón", porque las cabañas no tienen
conexión de agua ni de corriente, o para bañarse los días de visita.
Hay dos tanques por cada nave, pero el agua corriente solo dura una
semana. Cuando se acaba, comienza la porquería por todas partes. El
mayor problema para él no es bañarse. Con saltarse dos o más días no
pasa nada, eso es algo común allí. El problema es cagar con los
servicios "a full". Se ha pasado varios días sin ir, una vez estuvo 24
días. No es fácil hacerlo con tanta mierda rebosando la taza, así que
espera a que llegue el agua. Es una de las cosas que más preocupan a su
madre.
El baño hiede tanto que se alegra de que su litera esté lejos. Muchas
veces se pregunta cómo no ha surgido un foco epidémico, con toda la
materia fecal desperdigada en paredes y pisos. Gracias a los benéficos
(reclusos que no tienen quienes los visiten), los baños se limpian.
Ellos cobran dos cajas de cigarros por reclusos para hacerlo, siempre y
cuando haya agua.
Por eso, cuando no quieren que el guardia los toque, se tiran la mierda
encima. Como no hay agua, se vuelven intocables, hasta que los militares
buscan cubos para tirárselos y limpiarlos. Eso ocurre cuando hay
traslados, o cuando hay una pelea como la que tuvo con Yasiel. "Es una
forma de desprestigio, te quedas embarra'o de por vida, incluso cuando
estás libre, la gente te lo saca en cara, todo se sabe allá afuera".
La verdadera héroe en todo esto es su mamá. Ella está manteniendo la
casa. Él la adora. Vendiendo ropa importada lleva un saco de cosas para
ambos, cada 15 días. Se gasta entre 500 y 800 pesos cada vuelta. Sin
ella, la cárcel hubiera sido el doble de dura, pues las condiciones de
vida y la mala alimentación los destruyen moral y físicamente. Solo hay
que ver a los benéficos, son los tipos más desolados del mundo, a la
mayoría les falta un tornillo.
Él le dijo a su mamá que siguiera con el negocio de la venta de alcohol.
Sus amigos se encargarían de llevarle la materia prima. Es la única
manera de dar un apoyo económico para la costosa jaba, saco en su caso,
pues es para dos; pero la madre está negada a lidiar con los borrachos,
que molestan a cualquier hora y se roban la mínima cosa que encuentren
fuera de lugar.
Ahora quiere aprovechar y leer. Cuando estudió para bibliotecario le
motivó, pero llegaba a casa y tenía que ayudar en la "lucha". Había que
buscar la comida del macho [puerco, en jerga santiaguera]. Compraba el
pienso o el maíz, y también estaban los perros. Pudo leer 100 horas con
Fidel. Le gustan las biografías, quiere leer la vida de Napoleón, Fuché
o algún mafioso famoso. Ya le hizo el encargo a su novia. Le gustan
porque son hombres que triunfan, a los que hay que seguir. Tiene fe en
la vida, lo que le ocurrió "le puede pasar a cualquiera". No se siente
culpable y cumplirá su condena. Es un primario y espera tener la
oportunidad de vivir su vida en libertad.
En la prisión, Roberquis se tatuó una estrofa de un reggaetón de Tego
Calderón, que da una visión de su credo: "Lo maté, pero no fue mala fe,
hice lo que tenía que hacer…".
[1] Dra. Rosa Campoalegre Septien. Nueva fisonomía de la delincuencia
juvenil en Cuba frente a sus estigmas, en Casa de África, Santiago de Cuba.
Source: Desde 'el tanque' | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427889508_13706.html
MARICEL NÁPOLES | Santiago de Cuba | 21 Abr 2015 - 5:46 pm.
Más del 90 por ciento de la población penal de la Isla es negra o
mestiza. Una historia de vida desde la cárcel de Aguadores, en Santiago
de Cuba.
"La pobreza es la peor forma de violencia".
Mahatma Gandhi
La llegada de la revolución al poder trajo transformaciones económicas y
sociales en la Isla. Una de ellas fue el fin del racismo institucional.
Al declarar que todos los cubanos eran iguales y tendrían las mismas
posibilidades de acceso a estudios y empleos sin importar el color de la
piel, el nuevo Gobierno suprimió las sociedades de color en busca de la
unidad nacional y proclamó la integración del negro y el blanco como un
hecho consumado. Entonces asumió que los problemas raciales se
solucionarían con una repartición igualitaria de la riqueza.
Hoy, al cabo de 56 años, existe una paradoja que emula con la sociedad
republicana: más del 90 por ciento de la población penal es negra o
mestiza, mientras que la dirigencia es blanca, casi en igual proporción.
Todo ello, en un país con una población mestiza y negra estimada en un
50 por ciento.
Los negros y mulatos siguen siendo los más pobres y marginados, mientras
los blancos detentan el poder económico y político. Estas disparidades,
ocultadas por la centralización y control de la información del Gobierno
comunista, solo son el reflejo de que el racismo es un hecho
indiscutible. El problema no fue resuelto solo con dictámenes
constitucionales y legislativos, sino que ha sido soslayado y diluido en
el manto de la unidad. Y, en aras de la cubanía, está en la cultura
eurocéntrica de la dirigencia revolucionaria que se empeña en ocultarlo.
Este artículo está basado en testimonios de reclusos de la Prisión
Provisional de Aguadores, ubicada en el kilómetro 2 y medio de la
carretera de igual nombre, al sur de Santiago de Cuba y muy cerca del
aeropuerto. Cuenta con entrevistas, que se realizaron en las visitas,
así como con cuestionarios manuscritos, extraídos clandestinamente, y
con llamadas telefónicas y encuentros con familiares y amigos de los
reclusos.
Fue imposible hallar datos estadísticos al respecto. Los pocos trabajos
investigativos encontrados tratan más sobre las supuestas bondades del
sistema penitenciario cubano y el trabajo de reeducación. Solo en una de
las investigaciones consultadasse hace una vaga referencia al predominio
de los negros y mulatos en las prisiones, cuando dice: "(…) caracterizan
a la delincuencia infanto juvenil como un fenómeno con predominio del
sexo masculino, prioritariamente urbano y de alta sobre representación
de los grupos vulnerables, atendiendo a las desigualdades
socioeconómicas, de género, territoriales, raciales, étnicas y las
preferencias sexuales. Tendencia que denota la relevancia de los nexos
entre la marginación social, la delincuencia y las construcciones
simbólicas basadas en las relaciones históricas de poder".[1]
En la misma investigación también se hace referencia a un "ligero
blanqueamiento" de la población penal cubana juvenil, sin referencias
estadísticas o históricas respecto a la problemática.
Fueron dos meses de trabajo. Nos centramos en la vida en prisión, pero
el objetivo final es mostrar la historia de vida de un joven negro
marginado. Al final, nada resultó más valioso que la información de
primera mano desde dentro de la prisión, contar sus vicisitudes y cómo
el entorno social y familiar los lleva hacia la marginalización y la
delincuencia. Por ello escogimos la historia de vida, un método de
investigación cualitativa, para demostrar la equivalencia entre el
racismo, la pobreza y la delincuencia en la Cuba actual.
Desde el barracón
La Prisión Provisional de Aguadores está compuesta de una serie de naves
rectangulares de bloques y tejas de fibrocemento. Las ventanas y puertas
están cerradas con rejas o barrotes. Tiene la misma estructura de los
abandonados campamentos que se usaban como albergues en la Escuela al Campo.
A la entrada se encuentra una sala de requisa, donde se realizan todos
los trámites de visita. Sigue un pasillo, alambrado por ambos lados, que
conduce a otra nave con mesas y bancos de cemento, llamada salón de
visitas. A un costado se encuentran las siete habitaciones destinadas
para "pabellón" (visitas conyugales), que están en mal estado, sin
enchufes ni bombillas, con cables sin conexión eléctrica ni tuberías de
agua. A un lado de la sala de visita está la enfermería, y luego las
naves dormitorios. Entre ambas aparece la plaza donde forman a los
reclusos para las requisas.
En cada dormitorio, 11 en total, se encuentran las literas. Cada nave
tiene un área para patio cercada, que sirve para coger sol. En el
interior están los baños, un televisor y el jolonguero, una especie de
closet de cemento abierto, donde se colocan las pertenencias de los
reclusos en bolsas aseguradas con nudos o tanquetas con tapas.
Irónicamente, uno de los serios problemas de la prisión es el agua, que
llega a través de camiones cisternas. Cada recluso debe agenciarse de
balitas (botellas plásticas de refrescos), suministradas por los
familiares. Reciben entre una y tres balitas de agua para beber y cubrir
sus necesidades de aseo. La frecuencia depende del estado de
almacenamiento de la cisterna. La prisión está rodeada de una cerca
doble, terminada en alambre con púas. Cada ciertos tramos existen
garitas con guardias armados.
A la espera de juicio
Los reclusos de la prisión son detenidos a la espera de juicio. Este
proceso puede durar hasta tres años. Una vez sentenciados son enviados a
la prisiones de Boniato, Mar Verde o Mangos de Baraguá, en dependencia
de la gravedad de la condena: con menos de 10 años pueden ir hasta a una
granja.
Otros datos de la prisión:
Capacidad: Según las camas disponibles, 554. No es posible contar los
que duermen en el suelo. La prisión está sobrepoblada.
Alojamiento: En 11 naves y l enfermería.
Cantidad de reclusos por naves y organización: 11 destacamentos. En
todos hay 26 literas de dos camas, que representan un total de 52
reclusos; excepto en el destacamento 10, donde hay 36 literas, que
equivalen a 72 personas, y el destacamento 11, donde están los
sospechosos de sida, con siete literas para 14 personas.
Las compañías 1, 2 y 3 son para menores (hasta 21 años).
Color de la piel: Una mirada al conjunto deja ver el color que prima
entre los reclusos: negro-mulato.
Reclusos blancos: 46
Reclusos negros-mulatos: 508 (sin contar los que duermen en el suelo)
Delitos más comunes de los prisioneros: Robo con fuerza y sacrificio y
hurto de ganado mayor.
El Tanque. Historia de vida
Roberquis Garzón tiene 20 años y lleva 10 meses preso. Fue detenido
junto a su padre por matar a un hombre. Está ubicado en la compañía
número 2 de menores, y su padre en la 8 de la prisión de Aguadores. Él
piensa que todo está escrito, que lo que le está pasando hoy estaba en
su destino. Su padrino se lo advirtió, ése era su signo: matar a un
hombre para defender a su familia. Fue su primer delito y le están
pidiendo 15 años.
Dice que era su destino, porque el hombre fue a su casa, sobre la una de
la mañana, a matar a su papá. El hombre llegó "volao" (borracho y
enmarihuanado). Tuvieron un problema en el barrio, le gritó "maricón de
prisión" en medio de la cuadra. Su papá, al ver estado de embriaguez, le
dijo que "lo cogería" cuando estuviera sereno; pero al parecer no quiso
esperar. Más tarde en la noche fue a su cuarto con un cuchillo.
"Hice lo que tenía que hacer, cogí un cuchillo al igual que él y defendí
a mi familia, era él o nosotros". Ésa fue su declaración en el juicio.
Él lo ve como "defensa personal", ellos dicen que es "homicidio en
defensa propia".
Garzón es un muchacho extremadamente delgado, alto y bien parecido.
"Negro moro", según algunos. Su marca sobresaliente es una enorme
cicatriz en el brazo izquierdo, una de las heridas hechas por el difunto.
En su familia todos los hombres han estado presos. Incluso su tío se ha
pasado la vida entera en la cárcel. Su última condena fue por sacrificio
de ganado mayor. Le echaron como 10 años y está en la prisión de
Boniato. Al parecer, la cárcel es su ambiente, se siente mal fuera.
Para su abuela, es algo casi natural. No así para su madre, que está
dispuesta a apelar a todos los tribunales para sacarlo de allí; pero el
"destino" se impone, y más en el barrio donde nació: San Fermín, en Los
Hoyos, de fuertes tradiciones santeras y paleras. Dicen que por aquí se
crió también el mambí Guillermón Moncada, al que le gustaba mucho la conga.
La cuartería que sobrevivió a Sandy
Vivía en una cuartería con sus padres y su hermano menor. De los nueve
cuartos del solar, cinco son de su familia: su abuela, su tía, y sus
tíos-abuelos. Allí se vive de la lucha diaria, solo unos pocos trabajan
para el Estado y todo el mundo está en negocios.
Los cuartos están cayéndose, pero aguantaron el embate del huracán
Sandy. Los han apuntalado ellos mismos. Se mantienen en pie porque están
dentro. Las autoridades les prometieron apartamentos nuevos, pero nada.
Su papá paró la construcción. Si le hubiera tirado la placa al cuarto,
ya estuvieran montando el segundo piso. Ahora la madre está vendiendo
las cabillas para sostener los gastos del abogado y las jabas.
El cuarto es de mampostería con techo de zinc. El padre hizo el baño
dentro, y así no tienen que usar el de afuera, "que está de madre".
Duermen todos en la única cama camera de la habitación. Es una de las
cosas que más extraña: Roberquis no se acostumbra a dormir solo.
Creció en medio de las congas y de "la lucha" de sus padres. Ellos nunca
le trabajaron al Estado. Su papá era un mulo cargando comida, se las
arreglaba para traer sacos de alimentos a la casa. Su mamá es una
institución en la venta de ropas importadas. Es tan efectiva que ya no
tiene que salir de casa y la gente va a el cuarto buscándola. Roberquis
siguió sus pasos.
Su madre quería que se graduara. Estudió técnico medio en bibliotecas,
porque fue la única opción medianamente buena que encontró, pero al
terminar colgó el título en la pared y dijo que hasta allí llegaba.
Ahora empezaría su "lucha". Comenzó varios negocios. Primero vendía
balitas de cerveza, pero luego se pasó a le venta de alcohol. También
estaba metido en peleas de perros, pasatiempo muy popular entre los
jóvenes de estos barrios, y junto con su padre criaba ejemplares de
Stanford.
La venta de "chispa" le daba la cuenta. A tres pesos la caneca, los
borrachitos del barrio hacían su agosto con él. Era y es un negocio
productivo, tanto que le dio para "pincharse" (ponerse dientes de oro).
Ese fue el primer sueño que se le cumplió. Con los primeros 200 fulas,
se puso los casquillos y el filo fue otro, la gente empezó a verlo como
un hombre.
Nunca le habían puesto ni una multa. El mayor problema que tuvo fue en
noveno grado, durante un matutino. Mientras se cantaba el himno
nacional, él lo hizo en forma de reguetón, sin darse cuenta de que
detrás estaba una profesora. Lo llevaron a la dirección acusándolo de
contrarrevolución, le propusieron la expulsión o el envío a otra escuela
por varios meses como castigo. Gracias a una sortija de oro que se le
había perdido y que, en medio de la reunión, su padre vio en manos de
una profesora, el asunto se diluyó y no pasó nada.
Mulatos, coloraos y negros
En la compañía de menores donde está ubicado, la mayoría de los presos
tienen antecedentes penales. Lo que sí está claro es que ninguno tenía
un trabajo fijo, eran luchadores como él, de barrios como Chicharrones,
Nuevo Vista alegre, Los Hoyos y San Pedrito. A algunos los conocía de la
calle.
Se parecen mucho, son todos mulatos, coloraos o negros. Es raro ver a un
blanco allí. Tanto es así que, cuando hay uno, se le llama por el color;
aunque el color no es problema. Cada cual busca unirse con gente que más
o menos conoce. Roberquis anda con Puerto Rico, o más bien se lleva. Es
su vecino de debajo de la litera. Cayó en el tanque por tráfico de
marihuana y su juicio todavía no llega porque está en investigación. De
seguro lo condenan a 10 años o más.
El mayor problema son los ladrones y los viciosos. Con los primeros
deben darse a respetar, porque tienen todas las cosas juntas en el
jolonguero. Le pueden robar algo, pero "cuando te das a respetar, nadie
toca lo tuyo, hay que marcar el territorio para que respeten".
Odia a los viciosos y se mantiene lejos de ellos. Son tipos que se hacen
una paja por cualquier cosa, hasta con la enfermera que usa una bata por
los tobillos. Se envuelven en una sábana, y dale que dale… Se apartan,
pero la gente sabe lo que están haciendo. Por eso no quiere que su mamá
forme parte del consejo de familia (familiares de los que vienen a
comprobar las condiciones de vida de los reclusos).
La vida en prisión es simple. Están todos en una nave con literas. Se
pasan la mayor parte del tiempo acostados o mirando televisión. También
hay DVD, pero se pone solo cuando el reeducador da su permiso, y solo
las cosas que él permite, casi siempre películas o videos de reguetón,
el deporte y las noticias. Al ser una cárcel provisional, no hay
posibilidad de trabajar.
Se levantan a las seis de la mañana para el primer recuento. Después,
puedes volver a acostarte hasta el desayuno, que es un pan con agua de
chorote. Vuelven a la nave hasta el almuerzo. A veces les dan permiso
para ir al patio a coger sol y un poco de aire. Roberquis no va mucho.
Al final, le resulta aburrido igual, pero en el fondo no sale para
evitar problemas, pues siempre hay algún dime que te diré.
Aunque los problemas llueven solos, por ello está aquí. Por "darse a
respetar" ya tuvo uno. Casi se faja con Yasiel, uno de su barrio que
está preso por arrebatar cadenas. Le dio envidia y le dijo al guardia
que él tenía marihuana. Le dijeron que fue él porque lo vieron
chivateándose. Esas cosas hay que cortarlas de raíz, sino "lo cogen pa'
eso". Se preparó con una lata de mierda para tirársela, pero lo
atraparon en el lance y le dieron 15 días en la celda de castigo. Cuando
lo revisaron, no tenía ninguna marihuana.
No quiere volver a una celda de castigo, pues es lo más terrible que ha
pasado. Solo tiene una ventana pequeña, con barrotes en lo alto, y una
puerta de hierro. Hay una cama de cemento y un huequito para las
necesidades. "Te dejan allí en calzoncillos, solo ves al guardia que
viene con la comida y el cubo de agua para bañarte. Te dan una
colchoneta de seis de la tarde a seis de la mañana". Para no volverse
loco, cantaba; cantó todo el repertorio de reguetón y hasta romántico.
Sentir su propia voz era su compañía. No lo iban a rendir.
Desde ese día, casi no sale del albergue. Quiere evitar le compliquen su
causa. Se dedica a leer. Su madre le trajo una Biblia, y ya casi se la
termina. La relee una y otra vez, y cuando se ven en las visitas,
discuten sobre versículos. Ella es cristiana, y, la verdad, se aprenden
cosas de la vida.
Los cigarros, el agua, la mierda…
Este es un mundo con sus propias leyes. Es como una pequeña ciudad donde
se compra y se vende. La moneda son las cajas de cigarros. Cada producto
o servicio tiene su precio: coser una ropa cuesta una caja. Un paquete
de galletas, un paquete de leche o una libra de aceite te sale por 4. Y
hay muchas cosas. Hasta la marihuana, que le acusaban de tener, no sabe
cómo la entran. Cree que los guardias son cómplices, porque los
controles son muchos.
Allí puedes hasta jugar. Durante la Serie Nacional de pelota le apostó
al equipo de Santiago y perdió 50 cajas de cigarros Aromas. Desde ese
día, su papá se las raciona. Fumar es el vicio de todos. Las cajas más
codiciadas son las Hollywood rojas. Una equivale a seis de Aroma
popular. Estos cigarros suaves escasean, incluso en la calle, así que
estuvo de acuerdo con el racionamiento. No volvería a jugar.
Aquí los derechos humanos están a años luz, pues las condiciones de vida
son una mierda. Si no fuera por las jabas, serían parias. El agua y las
medicinas son un problema: hay un doctor y punto. Si te sientes mal,
tienes que pedirle el medicamento a tu familia y esperar a que el médico
lo revise.
Cuando no hay agua, es apoteósico. Tienes que sobrevivir con una balita
y "es de pinga". Algunos tienen tanquetas y van acumulando agua, sobre
todo para cuando tienen "pabellón", porque las cabañas no tienen
conexión de agua ni de corriente, o para bañarse los días de visita.
Hay dos tanques por cada nave, pero el agua corriente solo dura una
semana. Cuando se acaba, comienza la porquería por todas partes. El
mayor problema para él no es bañarse. Con saltarse dos o más días no
pasa nada, eso es algo común allí. El problema es cagar con los
servicios "a full". Se ha pasado varios días sin ir, una vez estuvo 24
días. No es fácil hacerlo con tanta mierda rebosando la taza, así que
espera a que llegue el agua. Es una de las cosas que más preocupan a su
madre.
El baño hiede tanto que se alegra de que su litera esté lejos. Muchas
veces se pregunta cómo no ha surgido un foco epidémico, con toda la
materia fecal desperdigada en paredes y pisos. Gracias a los benéficos
(reclusos que no tienen quienes los visiten), los baños se limpian.
Ellos cobran dos cajas de cigarros por reclusos para hacerlo, siempre y
cuando haya agua.
Por eso, cuando no quieren que el guardia los toque, se tiran la mierda
encima. Como no hay agua, se vuelven intocables, hasta que los militares
buscan cubos para tirárselos y limpiarlos. Eso ocurre cuando hay
traslados, o cuando hay una pelea como la que tuvo con Yasiel. "Es una
forma de desprestigio, te quedas embarra'o de por vida, incluso cuando
estás libre, la gente te lo saca en cara, todo se sabe allá afuera".
La verdadera héroe en todo esto es su mamá. Ella está manteniendo la
casa. Él la adora. Vendiendo ropa importada lleva un saco de cosas para
ambos, cada 15 días. Se gasta entre 500 y 800 pesos cada vuelta. Sin
ella, la cárcel hubiera sido el doble de dura, pues las condiciones de
vida y la mala alimentación los destruyen moral y físicamente. Solo hay
que ver a los benéficos, son los tipos más desolados del mundo, a la
mayoría les falta un tornillo.
Él le dijo a su mamá que siguiera con el negocio de la venta de alcohol.
Sus amigos se encargarían de llevarle la materia prima. Es la única
manera de dar un apoyo económico para la costosa jaba, saco en su caso,
pues es para dos; pero la madre está negada a lidiar con los borrachos,
que molestan a cualquier hora y se roban la mínima cosa que encuentren
fuera de lugar.
Ahora quiere aprovechar y leer. Cuando estudió para bibliotecario le
motivó, pero llegaba a casa y tenía que ayudar en la "lucha". Había que
buscar la comida del macho [puerco, en jerga santiaguera]. Compraba el
pienso o el maíz, y también estaban los perros. Pudo leer 100 horas con
Fidel. Le gustan las biografías, quiere leer la vida de Napoleón, Fuché
o algún mafioso famoso. Ya le hizo el encargo a su novia. Le gustan
porque son hombres que triunfan, a los que hay que seguir. Tiene fe en
la vida, lo que le ocurrió "le puede pasar a cualquiera". No se siente
culpable y cumplirá su condena. Es un primario y espera tener la
oportunidad de vivir su vida en libertad.
En la prisión, Roberquis se tatuó una estrofa de un reggaetón de Tego
Calderón, que da una visión de su credo: "Lo maté, pero no fue mala fe,
hice lo que tenía que hacer…".
[1] Dra. Rosa Campoalegre Septien. Nueva fisonomía de la delincuencia
juvenil en Cuba frente a sus estigmas, en Casa de África, Santiago de Cuba.
Source: Desde 'el tanque' | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427889508_13706.html
jueves, 16 de abril de 2015
Muere en Ariza un preso común al que se le negó la atención médica
Muere en Ariza un preso común al que se le negó la atención médica
DDC | La Habana | 15 Abr 2015 - 6:17 pm.
Aurelio Quesada Jiménez falleció en su celda, en medio de 'fuertes
dolores abdominales causados por la insuficiencia renal'.
El preso común Aurelio Quesada Jiménez murió en la prisión cienfueguera
de Ariza como consecuencia de una "insuficiencia renal mal atendida",
denunció la agencia independiente Hablemos Press, que cita a "varios
reclusos" de dicho centro penitenciario.
José Aguiar González, recluido en Ariza, explicó que a finales de marzo
Quesada había solicitado asistencia médica en varias ocasiones, pero le
fue negada por parte del oficial Yoel Suárez Martínez, jefe de la prisión.
El preso falleció días más tarde en su celda, en medio de "fuertes
dolores abdominales causados por la insuficiencia renal".
"La muerte de Aurelio Quesada Jiménez es una más en la lista de culpa
que cabría imputar a la cuenta del gobierno cubano, por las condiciones
de abuso y miseria a las que somete a los prisioneros", indicó el reporte.
Source: Muere en Ariza un preso común al que se le negó la atención
médica | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1429118221_14015.html
DDC | La Habana | 15 Abr 2015 - 6:17 pm.
Aurelio Quesada Jiménez falleció en su celda, en medio de 'fuertes
dolores abdominales causados por la insuficiencia renal'.
El preso común Aurelio Quesada Jiménez murió en la prisión cienfueguera
de Ariza como consecuencia de una "insuficiencia renal mal atendida",
denunció la agencia independiente Hablemos Press, que cita a "varios
reclusos" de dicho centro penitenciario.
José Aguiar González, recluido en Ariza, explicó que a finales de marzo
Quesada había solicitado asistencia médica en varias ocasiones, pero le
fue negada por parte del oficial Yoel Suárez Martínez, jefe de la prisión.
El preso falleció días más tarde en su celda, en medio de "fuertes
dolores abdominales causados por la insuficiencia renal".
"La muerte de Aurelio Quesada Jiménez es una más en la lista de culpa
que cabría imputar a la cuenta del gobierno cubano, por las condiciones
de abuso y miseria a las que somete a los prisioneros", indicó el reporte.
Source: Muere en Ariza un preso común al que se le negó la atención
médica | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1429118221_14015.html
jueves, 19 de marzo de 2015
El presidio político que no termina
El presidio político que no termina
"Cumplí 21 años de cárcel. Era muy joven, no creo que los que me
hicieron esto estén vivos. No les guardo rencor"
jueves, marzo 19, 2015 | Augusto Cesar San Martin
LA HABANA, Cuba. — En momentos de expectativas ante el final del
gobierno de los hermanos Fidel y Raúl Castro, es necesario no olvidar el
inicio. Aquel lejano año 1959 que comenzó generando fusilamientos y
derivó en el presidio político extendido hasta el presente.
La revolución recibió del gobierno de Batista 14 prisiones, 1 de alta
seguridad (Isla de Pinos), dirigidas por personal civil. En el 2004 se
registraron en la Isla 200 prisiones, 50 de ellas de alta seguridad.
Según cifras ofrecidas por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y
Reconciliación Nacional (CCDHRN) en las décadas del 70 y 80 se
registraron unos 100 mil presos.
La cifra de encarcelados por razones políticas, durante los primeros 20
años de revolución, superó los 5 mil hombres y mujeres que constituyeron
el presidio político histórico, extendido hasta la década del 90.
Dos años tomó al gobierno revolucionario, la excarcelación de 3 500
prisioneros políticos comenzada en 1978.
Un estimado calcula que al menos 2 millones de cubanos han pasado por
las prisiones de la isla. Las estadísticas conocidas ubican a Cuba en el
país con más presos de acuerdo a su población 11 millones de habitantes.
Para Elizardo Sánchez, presidente de la CCDHRN, el control militar
ejercido por el gobierno, ¨tiene la libertad para mover las cifras¨.
En el 2010 el diario oficial Granma admitió la cifra de 57 335 presos en
el país, después de realizar un drenaje carcelario de 15 mil convictos.
Los episodios del Presidio Político Histórico se mantienen en la memoria
de quienes estrenaron la política represiva de la revolución. Los de
mejor suerte fueron enterrados en el número creciente de cárceles, los
otros ejecutados por la euforia revolucionaria.
Abel Nieves Morales permaneció en el presidio político desde septiembre
de 1959 hasta 1980. Veintiún años y tres días de su vida en el final del
mundo. Su recuerdo más amargo del presidio político fue el día que salió
en libertad.
"Salí llorando de la prisión y entre llorando a los Estados Unidos",
narra Abel
"Atrás deje un grupo de compañeros (hace una largo silencio). A muchos
no los pude ver más, murieron antes de llegar", agrega con la voz
entrecortada.
Abel Nieves fue llevado nueve meses a cirugía debido a las torturas de
las que fue víctima. Mientras conversábamos nos mostró las huellas en su
cuerpo, como trofeos de gloria.
"Yo era muy joven, no creo que las personas que me hicieron esto estén
vivos. No le guardo rencor ni odio a nadie, si tuviera que enfrentarme
otra vez, lo hago, pero sin odio".
En 1976, la CCDHRN intentó documentar los casos de presos políticos para
presentarlos en las Naciones Unidas. El gobierno se encargó de
encarcelar a los organizadores y potenciales testimoniantes.
Fusilamientos
En 1959 el Gobierno Revolucionario de Cuba fusiló 972 personas de las
que 436 eran miembros o afines a las fuerzas del presidente derrocado,
Fulgencio Batista. En los años sucesivos hasta 2003, la cifra de
ejecutados sumo 2,842, un promedio de 318 fusilamientos al año.
Los fusilamientos comenzaron a menos de un mes del derrocamiento de
Batista. Las ejecuciones se acondicionaron bajo el amparo de la
modificación realizada al régimen legal de la pena de muerte por la Ley
Fundamental del 7 de febrero de 1959, derogatoria de la Constitución de
1940.
Para imponer el terror político el primer paso del Gobierno
Revolucionario Cubano fue modificar la Constitución del 40, que no
contemplaba la pena capital, excepto para delitos de carácter militar y
espionaje en tiempo de guerra.
Jesús Carreras Zayas, revolucionario fundador del Segundo Frente del
Escambray al que se unió con 21 años, fue fusilado en la noche del 11 de
marzo de 1961, acusado de actividades contrarrevolucionarias.
Muchos como él fueron ejecutados o encarcelados mediantes juicios
públicos en tribunales militares improvisados. Tuvieron como defensores
a los militares nombrados por el mismo tribunal sancionador.
La huella de aquella represión inicial diseminó el terror político en el
pueblo. Casi una década tomó a los cubanos, el resurgimiento de una
oposición organizada contra el gobierno. Comenzó por llamarse
tímidamente, defensora de los derechos humanos, luego disidencia, hasta
consolidarse en el movimiento opositor actual.
Video:
https://youtu.be/ytQoZhWSzrg
Source: El presidio político que no termina | Cubanet -
http://www.cubanet.org/destacados/la-carcel-en-la-memoria/
"Cumplí 21 años de cárcel. Era muy joven, no creo que los que me
hicieron esto estén vivos. No les guardo rencor"
jueves, marzo 19, 2015 | Augusto Cesar San Martin
LA HABANA, Cuba. — En momentos de expectativas ante el final del
gobierno de los hermanos Fidel y Raúl Castro, es necesario no olvidar el
inicio. Aquel lejano año 1959 que comenzó generando fusilamientos y
derivó en el presidio político extendido hasta el presente.
La revolución recibió del gobierno de Batista 14 prisiones, 1 de alta
seguridad (Isla de Pinos), dirigidas por personal civil. En el 2004 se
registraron en la Isla 200 prisiones, 50 de ellas de alta seguridad.
Según cifras ofrecidas por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y
Reconciliación Nacional (CCDHRN) en las décadas del 70 y 80 se
registraron unos 100 mil presos.
La cifra de encarcelados por razones políticas, durante los primeros 20
años de revolución, superó los 5 mil hombres y mujeres que constituyeron
el presidio político histórico, extendido hasta la década del 90.
Dos años tomó al gobierno revolucionario, la excarcelación de 3 500
prisioneros políticos comenzada en 1978.
Un estimado calcula que al menos 2 millones de cubanos han pasado por
las prisiones de la isla. Las estadísticas conocidas ubican a Cuba en el
país con más presos de acuerdo a su población 11 millones de habitantes.
Para Elizardo Sánchez, presidente de la CCDHRN, el control militar
ejercido por el gobierno, ¨tiene la libertad para mover las cifras¨.
En el 2010 el diario oficial Granma admitió la cifra de 57 335 presos en
el país, después de realizar un drenaje carcelario de 15 mil convictos.
Los episodios del Presidio Político Histórico se mantienen en la memoria
de quienes estrenaron la política represiva de la revolución. Los de
mejor suerte fueron enterrados en el número creciente de cárceles, los
otros ejecutados por la euforia revolucionaria.
Abel Nieves Morales permaneció en el presidio político desde septiembre
de 1959 hasta 1980. Veintiún años y tres días de su vida en el final del
mundo. Su recuerdo más amargo del presidio político fue el día que salió
en libertad.
"Salí llorando de la prisión y entre llorando a los Estados Unidos",
narra Abel
"Atrás deje un grupo de compañeros (hace una largo silencio). A muchos
no los pude ver más, murieron antes de llegar", agrega con la voz
entrecortada.
Abel Nieves fue llevado nueve meses a cirugía debido a las torturas de
las que fue víctima. Mientras conversábamos nos mostró las huellas en su
cuerpo, como trofeos de gloria.
"Yo era muy joven, no creo que las personas que me hicieron esto estén
vivos. No le guardo rencor ni odio a nadie, si tuviera que enfrentarme
otra vez, lo hago, pero sin odio".
En 1976, la CCDHRN intentó documentar los casos de presos políticos para
presentarlos en las Naciones Unidas. El gobierno se encargó de
encarcelar a los organizadores y potenciales testimoniantes.
Fusilamientos
En 1959 el Gobierno Revolucionario de Cuba fusiló 972 personas de las
que 436 eran miembros o afines a las fuerzas del presidente derrocado,
Fulgencio Batista. En los años sucesivos hasta 2003, la cifra de
ejecutados sumo 2,842, un promedio de 318 fusilamientos al año.
Los fusilamientos comenzaron a menos de un mes del derrocamiento de
Batista. Las ejecuciones se acondicionaron bajo el amparo de la
modificación realizada al régimen legal de la pena de muerte por la Ley
Fundamental del 7 de febrero de 1959, derogatoria de la Constitución de
1940.
Para imponer el terror político el primer paso del Gobierno
Revolucionario Cubano fue modificar la Constitución del 40, que no
contemplaba la pena capital, excepto para delitos de carácter militar y
espionaje en tiempo de guerra.
Jesús Carreras Zayas, revolucionario fundador del Segundo Frente del
Escambray al que se unió con 21 años, fue fusilado en la noche del 11 de
marzo de 1961, acusado de actividades contrarrevolucionarias.
Muchos como él fueron ejecutados o encarcelados mediantes juicios
públicos en tribunales militares improvisados. Tuvieron como defensores
a los militares nombrados por el mismo tribunal sancionador.
La huella de aquella represión inicial diseminó el terror político en el
pueblo. Casi una década tomó a los cubanos, el resurgimiento de una
oposición organizada contra el gobierno. Comenzó por llamarse
tímidamente, defensora de los derechos humanos, luego disidencia, hasta
consolidarse en el movimiento opositor actual.
Video:
https://youtu.be/ytQoZhWSzrg
Source: El presidio político que no termina | Cubanet -
http://www.cubanet.org/destacados/la-carcel-en-la-memoria/
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